Sentir calor (Morir de amor)

En pleno invierno, en los días más fríos del invierno. Notar un cosquilleo en el pecho; quizás por haberme fumado un cigarro después de mucho tiempo (sólo uno), quizás porque mientras escucho a mi interlocutor también pienso. Pienso que el humo entra por los pulmones a la vez que escucho y pienso que todo está en su sitio, todo _sentimientos, seguridad, postura incluso con la que escucho_, está en su sitio.

Y el calor. Prefiero terminar pronto el cigarro para respirar profundamente, no humo esta vez, quiero respirar ese calor, moverlo, del pecho a la garganta, aspirarlo de nuevo y que se mueva como quiera por mi cuerpo.

Dormir y sentir de nuevo ese calor, recuperarlo, besártelo. Sentir calor y, quién sabe, si nos ponemos dramáticos, morir de amor.

 

 

Anuncios

Acerca de cristina g. montero

Escritora y periodista con ganas de contar pequeñas historias. ¿Mi excusa narrativa? Los sueños que tengo, auténticos cuentos para divertir, hacer pensar, entretener. Ver todas las entradas de cristina g. montero

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: