Como los hermanos Marx

camarote

Esta noche me he ido a pasar un fin de semana a no sé dónde. Porque realmente no he visto nada del viaje, ni sé por qué ni cómo ni cuándo. Pero a alguna parte he ido porque mi sueño se ha desarrollado en una habitación de hotel.

Tres camas, y las tres que somos nos disponemos a dormir, o a charlar un poco, cuando llaman a la puerta; es una señora que nos pide dejarnos a sus dos pequeños para poder salir de juerga. Nos da cosilla y le decimos que sí. Son pequeños, con una cama supletoria dormimos bien.

Cuando ya estoy acomodada en la cama me entran ganas de hacer pipí. Y cuál es mi sorpresa, cuando me encuentro intentando coger el sueño en la bañera a dos jóvenes que se han cansado de hacer autostop. Digamos que están recién llegaditos de Tarifa. Los acogemos. Mientras siga teniendo mi cama para dormir…

En el váter sentada hay una chica; ha puesto unos cojines y también quiere dormir. Por lo visto la busca la policía pero quien la encuentra primero es su padre (¿de dónde ha salido este hombre?), que lleva meses tras su pista y quiere reconciliarse con ella.

¿Qué queréis que os diga? Yo voy a abrir el minibar.

 

 

Acerca de cristina g. montero

Escritora y periodista con ganas de contar pequeñas historias. ¿Mi excusa narrativa? Los sueños que tengo, auténticos cuentos para divertir, hacer pensar, entretener. Ver todas las entradas de cristina g. montero

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