Archivo de la etiqueta: gravedad

Gravedad

gravedad

Hoy he soñado que recuperaba mi centro de gravedad. Pasaba un día en el que han desaparecido fantasías, dejando paso a la realidad. A cada fantasía que se ha ido esfumando, la realidad se ha hecho más visible. Primero una posibilidad, después una utopía, más tarde una opinión. Conversaciones ficticias, han ido desapareciendo, devolviendo a mi cabeza el descanso perdido, la claridad.

La realidad se ha ido abriendo paso y yo me he ido colocando en el centro, la gravedad y yo nos hemos ensamblado perfectamente y he dejado de sentir vértigo. Poco a poco se deshacen los nudos en el estómago. Los miedos anestesiados y nada de euforia. Sólo realidad.

Ha cesado la necesidad de dar explicaciones y de explicarme. Hoy he hablado mucho menos; descanso a la retórica. Estoy anclada a mi centro de gravedad, pero ando de puntillas.

Al terminar el día, me he acostado y he soñado que os contaba este día.


De comidas y viajes espaciales

Macarrones-con-bechamel-y-queso

No es la primera vez que me doy un atracón de comida en mis sueños. Ya he sufrido varias indigestiones siderales en otras ocasiones. Pero tener que hacer después un viaje espacial… demasiado.

En mi sueño de esta noche he desayunado macarrones, justo cómo los hacía mi abuela: muy cocidos, nada de al dente, y no sólo con tomate, sino con una capa bien generosa de bechamel con queso al horno. Para desayunar.

A la hora de la comida, macarrones, con bechamel, nada de al dente. Y por la tarde un viaje espacial. Muchas veces mis viajes espaciales en mis sueños son metáforas de viajes a mi cerebro, o así lo interpreto. Pero en esta ocasión hay que moverse, hay que estar en forma, hay que dejar a un ladito la gravedad, la gravedad y pesadez de la bechamel con queso.

No sé por qué me han atado a la cintura una especie de platillo volante de cartón. Para ensayar, parece la cosa poco seria. No hay trajes, no hay cabinas de simulación, sólo hay un agradable encuentro para cenar: macarrones.

Esta mañana no he podido desayunar, y me está costando escribir este sueño, reprimiendo alguna arcada.


A %d blogueros les gusta esto: