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De arañas y hombres

araña

Mis tres hijos ocupan distintas partes de mis sentidos y mi cuerpo. Lola es mi cabeza, mis pensamientos. Ella es la que me hace pensar, y pienso si está triste, o contenta, o lo que hablamos lo pienso, y pienso y mi cabeza se despierta con ella y se acuesta con ella. Martina es mi corazón, ella se encarga de su funcionamiento, como un reloj, lo mueve, lo hace palpitar, le hace cosquillas con su risa, su buen humor, sus besos apretados. Javier ocupa mi tiempo, mi piel, es un bebé que me necesita para todo y yo le toco, y él me coge, y llora y ríe y se me ha pegado al cuerpo, y me encanta.

Sueño mucho con ellos, esta noche casi pierdo mi cabeza, y el corazón se me ha parado, y una capa de piel ha desaparecido y mi cuerpo ardía de dolor. Porque una araña gigante se los ha llevado y los ha separado y los ha enredado en su tela de araña. Sin cabeza no se puede pensar en cómo recuperarlos, sin piel no puedo dar un paso, y el corazón se mueve cada vez más lento. Pero me quedaban las manos, las que contienen las palabras con las que escribo, y he cambiado el sueño, y me he convertido en araña, y he tejido una gran tela de araña, y he capturado insectos para mis crías, para mi cabeza, mi corazón y todo mi tiempo.

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Con Castle

castle

Lo sé, es normal soñar con Rick Castle, teniendo en cuenta que lo programan en diferentes cadenas a diferentes horas en diferentes días. No he llegado al punto de saturación porque no tengo tiempo de ver la tele, pero su voz chillona (¿quién le dobla?) acaba entrándote en la mente. Y los abrigos de Beckett, por cierto, que me encantan.

Esta noche este pseudoescritordetective ha sido muy osado, porque me ha propuesto besitos inocentes. Pero yo firme: “Perdona chico, pero si has aparecido en mis sueños no es porque te programen a todas horas, es porque me recuerdas a Javier“. Se parece un poco. El actor Nathan Fillion me recuerda a mi marido… Me ha costado persuadirlo, pero al final hemos dejado el tema de los “besitos” aparcado y nos hemos dedicado a lo realmente divertido, hacer carreras de ambulancias.

¿Que por qué he estado esta noche conduciendo temerariamente ambulancias? Preguntádselo a mi subconsciente, a mí no me hace caso.


No puedo vivir sin ti

Javier tiene sus preferencias. No puedo vivir sin él, no hay manera.

 


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