Archivo de la etiqueta: Marea

Avispas en el mar

marea

Hoy me he sumergido, como tantas veces en mis sueños, en el mar. Mi yo dormido iba proyectando imágenes imposibles, y mi yo consciente me iba meciendo. De manera que no he tenido que nadar, ni esforzarme por alejarme de ciertas situaciones porque yo era la marea.

Por tanto cuando he visto bajo mis pies una gigante raya de mar, negra, no me he movido, me he dejado mecer hacia un lado para dejarla saltar y que no me pillase en medio. ¿Que si he sentido vértigo? Mucho, pero lo he disimulado bastante bien.

También he guiado a unos bañistas por unos pasadizos semi cubiertos de agua, donde podían hacer pie y no ahogarse (ellos también han visto la raya y están asustados). Porque yo soy yo y me observo al lado de ellos, pero también soy la marea y los muevo a ellos permaneciendo inmóvil.

Cuando me he vuelto a quedar sola se ha posado una avispa en mi pie izquierdo, que sobresale del agua. Quiero salvarla, que no se ahogue pero, al mover el pie, la avispa se ha multiplicado, y ahora miles de ellas forman una flor acuática y peligrosa. Está claro que debo permanecer inmóvil, porque yo soy la marea, marea en calma.

Anuncios

El mar

Nombro mucho el mar y el Océano en mis sueños pero no he titulado ninguno como tal. Debo estar hecha de agua (¡ah! como todo el mundo) porque sueño mucho con el mar. Será que estoy hecha de agua salada. Y en el mar me quedaré; he soñado con una marea fuerte y turbia, pero aún así me he adentrado en el agua para nadar. Al alejarme las olas pierden su fuerza y doy brazadas tranquila, con la idea de volver pronto a la orilla. Pero en la orilla el mar vuelve a estar turbio y la marea tira de mí con fuerza, con tanto ímpetu que no puedo salir. Vuelvo a nadar mar adentro, hasta que las olas se calman. Es un espejismo, supongo, observar la orilla tranquila, me dirijo de nuevo hacia ella pero casi al poner un pie en la arena las olas se vuelven más grandes y tiran de mí. Y en el centro del Océano me sumerjo definitivamente y el color turbio, casi marrón, se vuelve azul, calmado e intenso. El mar me da la bienvenida.


A %d blogueros les gusta esto: