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Help me

I’ve been thinking too much, help me. 

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God Save The Girl

Los viernes sueño con música, “en el colegio escribía de derecha a izquierda”.

Sueños relacionados:


Amores de infancia, Prince

prince

Esta noche he soñado con Prince. Tras conocer su muerte he estado escuchando “Purple Rain” sin parar. Y ha sido inevitable soñar con ese ser raro, de estética imposible y extravagancias varias que sin embargo me gustaba cuando era una niña. Conforme he ido creciendo me ha seguido gustando su música, eso no ha cambiado, pero mis gustos por los hombres sí, claro.

Mi subconsciente esta noche me lo ha recordado, y me ha hecho un regalo; un viaje en el tiempo para vivir las mismas sensaciones que cuando estaba enamorada de Prince. De nuevo el uniforme del colegio, los olores a lápiz y rotuladores, y los vídeos VHS repletos de vídeos musicales (y de “Doctor en Alaska”, ediciones de los Oscar…).

Ahora basta con ir a YouTube o Vimeo para buscar esos vídeos, pero Prince no quería que su música figurase en estas plataformas, así que sólo podemos recuperar algunos de mala calidad. Pensándolo bien, si quisiera visionar las cintas perdidas de VHS tampoco estarían en muy buen estado, por lo que escucharé “Purple Rain” casi como la hacía entonces. Así se activa en nuestro cerebro la nostalgia, porque ahora tendremos que acompañar este sentimiento a su figura.

Supongo que estaba demasiado cansado… Adiós Slave, Nothing compares 2 U.


Pensamientos sin estructura (y canciones en bucle)

Tengo una tendencia agotadora a estructurar y ordenar todo lo que se cruza en mi camino. Cojines, ropa, y muebles por supuesto. Pero también situaciones, personas, pensamientos. Todas y cada una de las cosas que me ocurren tienen que tener un porqué, los sentimientos un sentido, lo que pienso lo entiendo mejor si está ordenado en alguna zona de mi cerebro. Pierdo mucho tiempo en analizar los comportamientos de los demás, por ejemplo, o las consecuencias que pueden tener los míos. Voy aprendiendo a dejarlo estar, pero creo que abarco en mi cabeza demasiados razonamientos innecesarios. Eso, además de distorsionar en ocasiones la realidad, me cansa enormemente.

Por eso dejo escapar esos pensamientos a pasear a su antojo cuando sueño, por eso mi subconsciente tiene tanta autonomía y le dejo de manera descarada que me desnude. Es el lugar al que acudo para dejarme llevar.

Es curioso que sea precisamente esta canción la que he estado escuchando en bucle esta semana, justo cuando ya no encontraba espacio para tantos razonamientos en mi cabeza y se estaban escapando al resto del cuerpo, que me ha pesado más de lo habitual.

Bailad y respirad.


Uptown Funk

Bailemos Uptown Funk. He intentado durante toda la noche imitar el movimiento de hombros de Bruno Mars. En mi sueño se me daba muy bien, pero ahora que estoy despierta y observo de nuevo el vídeo me doy cuenta de que no lo he conseguido. No importa, le voy a dar a play y a bailar.

 


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